Tu corazón

Podría tratar de describirte con mil palabras cuan bella eres mi cielo, pero infructuosos serian mis intentos pues no te harían justicia.

Pero el cómo es tu corazón ello no me atrevo a describir, básteme decir que tienes el corazón más grande que no te cabe en el pecho.

No conocí nunca una mujer que amara tanto y la forma en que lo haces, tienes el corazón tan puro y tierno que no quepa otro sentimiento, si no, las virtudes mas anheladas que solo en el cielo gozan los ángeles.

Te hirieron muchas veces, pero más veces has perdonado y preocupado por ellas, el límite de tu perdón es no solo no albergar rencor sino demostrar que las amas.

Otras de las cosas que nunca comprenderé pues mi corazón no puede alcanzar semejante amor, es como amas a los animales, no hay un perro en la calle que pase inadvertido sin ser acariciado por ti, y éstos te expresan recíprocamente su afecto, no lo entiendo porque no legue a ese nivel, pero tu corazón sí.

No olvidé el llanto inconsolable cuando una de tus mascotas dejo este mundo, ya pasaron muchos años, pero aun los recuerdas, y seguro estoy que en la próxima vida correrán a buscarte meneando la cola y expresándote su amor.

Uno de nuestros viajes

¿Recuerdas nuestro viaje al salar?, yo nunca lo olvide, fue una de las experiencias más maravillosas vividas a lado tuyo.

Tengo frente a mis ojos las fotos donde estas saltando sobre el agua, y te elevas cual colibrí frente a las flores, casi flotando, agitando sus alas casi imperceptibles por la rapidez del aleteo.

Tus cabellos negros agitados por el salto y la suave brisa del desierto, se separan alrededor de tu cabeza y pareces una flor admirando al sol.

Tu sonrisa, tal bella que, aunque no vuelva a ver esta escena quedaron grabados en mi mente, una franca y blanca sonrisa que sin decirlo expresa una inmensa felicidad.

Te   veo y no hago más que suspirar y decirme a mis adentros, que bella eres mi amor, y no sabes lo feliz que me haces, ignoras cuanto te amo.

Su pudieras verte ahora sabrías a que me refiero, te amo mi cielo.

Tus cabellos

La noche que te conocí quede prendido por la belleza de tus cabellos, completamente negros cual pedernal y negro azabache.

Se descorren airosos hasta pasar tu cintura, con esas hondas que se agitan con la brisa suave del viento.

Abundante cabello con un aroma incomparable que al sentirlo me provocan suspiros de amor.

Los considero tan sagrados que un día de esos cuando te vi, los habías cortado y entresacado, apreciándose un poco mas corto y escaso, lo cual me hizo arrancar una una pequeña rabieta, lo recuero y me rio, porque no tardo mucho tiempo en que nuevamente tomara su espesor y creciera.

Tus cabellos, como me encanta tocarlos y enredarme en ellos y sentir su singular aroma, y verlos danzar cuando te alejas hasta que se pierda de mi vista.

Ah, tus cabellos, como los amo.

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