No pensé hallarte, por eso no te busque, mas cual dadiva inmerecida te un buen día te encontré.
No pensé amarte, por ello desvalido me sentí, al descubrir que un amor genuino había germinado en mi corazón.
No pensé que un día fueras mía, y yo te perteneciera, mas unidos por el amor fuimos bendecidos.
