Dicen que para escribir es indispensable sufrir, y al ser mi inspiración necesité amarte hasta morir.
El amarte trajo a mi vida lo más sublime del amor, pero con ello llego lo más tortuoso del dolor.
Contigo conocí la verdadera felicidad, más tu abandono me dejo a merced de la soledad.
He añorado despierto y dormido una vida de amor a tu lado, más tu decisión me ha dejado abandonado.
Te amo con toda la inmensidad del universo, más tu amor fue más fugaz que el más corto de mis versos.
