Flor

Me arrancaste de mi jardín,

mas llené tu corazón de dicha al verme,

mi aroma te transporto a los confines celestes,

mis suaves petalos acariciaron tu piel,

mi tallo de amor de mantenerse firme a tu lado.

Mas en breve tiempo y con voz temblorosa, por la agonia te susurre al oido:

Te he brindado la suave sensación de ser amado,

disfrutaste del aroma de la felicidad en tu corazón.

Dijiste amarme, mas tu amor me arranco la vida,

No me causes mas daño, dejame ir,

ya no puedes devolverme la vida,

mas cuando menos deja que mis semillas germinen,

en otro corazón, permite que mis sueños crezcan en otra tierra,

bastante daño me hiciste al arrancarme de mi hogar,

no me quites cumplir mis sueños y renacer en el viejo mundo.

Con el amor aun no extinto…

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