Vestigios

Una colcha color cielo bañada de estrellas grisáceas, naranjas y blancas testigo muda de noches de amor y ternura, que nos cobijó hace ya muchos años.

Un añillo de compromiso, piedrecilla transparente sujetada por cuatro aristas que se funden en un circulo eterno de promesas no cumplidas, del rechazo de una propuesta de amor incomprendido.

Un par de medias rojas, tejidas por las propias manos de mi amada que calentó mis pies helados en los días de invierno y soledad.

Seis rosas secas, una de ellas roja color de la pasión favorito de ella, las otras blancas y matiz de rosa, entregadas con cariño fieles testigos de un amor de cristal roto en mil pedazos por el golpe de la traición.

Nuestras iniciales rodeadas de un corazón, grabadas en el tronco de un enorme eucalipto golpeado por el tiempo con la corteza seca de un amor ausente.

Fotos viejas, la captura del romance y la pasión desbordada en los lugares más bellos hoy huérfanos de nuestra compañía.

Las aguas quietas de la laguna con juncos verdes donde las aves anidan, que fuera el refugio del mas puro idilio de amor, que visito en mis días de soledad y amargura.   

Aun de pie el viejo sauce llorón custodió de tu morada, ahora ausente de tu presencia, añorando el día de tu retorno para alegrar el paisaje triste de tu partida   

Vestigios fieles de la existencia de un gran amor.  

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