Me voy amor, si tu destino nos separó, nuestros caminos que paralelos recorrían amándose, hoy divergentes se despiden con nostalgia.
Me voy amor, mis anhelos de tenerte para siempre entre mis brazos suben cual humo de la hoguera de la pasión ya caí extinta, grisáceos danzando al ritmo de la brisa que las disipa para desaparecer en el vasto cielo.
Me voy amor, como las aguas del turbio río no vuelven más arrastrando consigo los bellos recuerdos de un idilio que ahogado por la indiferencia es arrastrado al mar de tu ausencia.
Me voy amor, cual el canto ahogado del ruiseñor, agobiado peso por el peso cruel de la soledad se niega a cantar a su amada.
Me voy amor, y aunque mi voz ahogada de dolor te nombre, quizá puedas impedir nuestra separación, yaces muda cautivada por tu desamor.
Me voy amor, el valle hermoso que nos cobijó, testigo mudo de nuestro amor hoy ya se distante.
Me voy amor, ya no vuelven a nuestro lago, las bandadas de tus alegres sonrisas en los días frescos de la pasión.
Me voy amor
