Tu voz

Mucho tiempo había transcurrido desde la ultima vez que el timbre de tu voz había acariciado mis oídos y deleitado mi ser.

Al oír el llamado del celular, lo tomé para divisar en la pantalla tu fotografía, mientras insistente timbraba, quedé anonadado, me puse tan nervioso por tu llamada que solo alcance a decir, hola buenos días.

Tu voz, suave cual caricia de una madre a un infante,

Tu voz, dulce cual el canto de las aves que evocan esperanza.

Tu voz, apacible cual el canto angelical en el mundo celeste,

Tu voz, que estremece de emoción indescriptible mi corazón amante.

Tu voz, refrescante cual las aguas de manantial de un osáis,

No se que dije, solo sé que un escalofrió de felicidad apodero se de mi cuerpo, mi voz temblaba de emoción –seguramente lo notaste- fue tan corta la conversación, pero tan larga pasión que aun siento en mi pecho los latidos de felicidad.

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