Ave fénix

Una flecha ardiente clavase en mi pecho, la puntiaguda saeta revestida del veneno de la traición, penetro en mi corazón rompiendo cada fibra que impactó, su ponzoña ahora recorre por mis venas paralizando cada músculo.

Mientras mi cuerpo ahora inerte se precipita a su ruina, aun puedo verte con el brazo extendido sosteniendo el arco que lanzara la fecha de mi muerte, puedo divisar tu piel morena, tus ondulados cabellos negros que se mesen al ritmo del del viento.

No puedo controlar mi cuerpo para extender mis alas y planear por lo aires y evitar una estruendosa caída, se apoderó de mi el pánico, me siento más solo que nunca, abandonado estoy de tu amor, ajenas tus otrora caricias que me daban vida.

Recorren por mi mente los tan lejanos días en los que podía oír tu duce voz expresándome el ya extinto sentimiento de amor, cuando mis brazos rodeaban tu delgada cintura, para sentir la fragancia de tu piel y bañarte de besos que nos sumergían el el paraíso de los enamorados.

Los golpes del aire frío en mi rostro me devuelven a la realidad, voy cayendo precipitadamente a tierra mientras sin control doy girones en el aire, no hay nada que detenga esta amargura, retiraste de mi ser lo mas preciado, tu amor que era mi vida, que solía recorrer por cada vena de mi cuerpo y me daba la vida.

Ni el aire frio que golpea mi ser logra apagar el fuego encendido por la flecha ardiente que clavaste en mis adentros, el antes naranja y rojo plumaje que cubría mi cuerpo ahora en llamas, se torna grisáceo y negro, las cenizas van cayendo por los aires mientras cual una bola de fuego se precipita al suelo voy cayendo.

El duro golpe me causó mucho dolor, ya sin fuerzas abandonado de esperanza entrego mi ser dando mi ultima exhalación, tendido en el suelo mi cuerpo se consume en el fuego de la soledad hasta expirar el ultimo aliento de vida.

Mas sobre mis cenizas esparcidas cayó una gota de esperanza, y me encendí cual hoguera en una noche de invierno, mis alas antes color homo y noche, recobraron su color y brillo, mi corazón recobró su fuerza, mi corazón recuperó la esperanza que recorre ahora por mi ser.

Extiendo mis fuertes alas que revivido ahora cual nuevas oportunidades me remontan nuevamente a surcar los cielos, todavía puedo verte a lo lejos, aun vuelan tus rizados cabellos color noche al ritmo del viento, ya no puedo divisar tu bello rostro, solo un vago recuerdo de él vuelve a mi mente.

Remonto vuelo por los aires me dirijo a buscar nuevos horizontes, mis alas me llevan a mi nuevo norte, en busca de seguridad y vida, pues echaste de la tuya y cual renuevo de esperanza, nació en mi corazón la ilusión de amar y ser amado nuevamente.

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