Solo

¿acaso es un sueño?, ¿una sirena ante mis ojos? No era un mito ¡es real! Navegando en las olas de la soledad, ante el amparo de la luz tenue de la esperanza, corría mi vida sedienta de amor, más como suplica escuchada, en la lejanía diviso mis ojos, al ser más bello jamás visto. Sus cabellos negros deslumbraban ante mis ojos, su piel de satín irradiaba belleza sin igual, escabullían los rayos de sol contorneando su silueta, describiendo su escultural figura. Su apacible voz prendió mi corazón, su franca sonrisa cautivo me eternamente, sus ojos negros dejaban traslucir su tierno ser, al roce de sus delicadas manos, fui transportado al paraíso. No te alejes vida mía, no te sumerjas en tu mundo… Nuevamente solo…a la deriva en un mundo de desamor.

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