Alguien preguntó alguna vez, ¿Cómo podrías explicar a alguien el sabor de la sal?, ¡inténtalo! Es una de las cosas que no podrías entender si no la has probado.
¿Podría alguien entender en toda su integridad la soledad?, Es el sabor amargo que bebes día con día y noche tras noche, Es tratar de viajar en el tiempo si lograrlo para volver a comenzar, es buscarte con los ojos cerrados para sólo ver oscuridad, es sentir el aroma de las flores del jardín para quizá encontrar tu fragancia, es abrazar a los niños para tal vez hallar tu ternura, es subir a las montañas y gritar tu nombre y no oír tu voz.
Soledad, es peguntarse una y otra vez porque, Es sentir el crudo frío de saberte lejos, es arder de impotencia sin consumirte, es desear la muerte sin tener la valentía de abrazarla, es morir de miedo a quedar solo entre tanta gente.
Soledad, es mojar las mejillas cuando me visitas en mi mente, Es el nudo en la garganta mientras mis manos tiemblan, es responder que estoy bien cuando ya casi muero, es contarle nuestra historia a la obscuridad.
Soledad es saber que te has ido.
No logro concebir el sueño, una noche más, una nueva noche en desvelo, una noche más de soledad.
Una suave luz de la luna se escabulle entre las blancas cortinas de mi lúgubre habitación cuál la débil esperanza de tenerte, mientras se apodera nuevamente de mi alma la congoja por tu ausencia.
No sé nada de ti, tu imagen en mi mente la veo difusa ya casi imperceptible, mientras trato de imaginar tu sonrisa y tus labios pronunciando con apacible voz, te amo amor, yo también te amo. Pero solo es retórica de un corazón quebrantado de dolor y sumido por la soledad.
Como quisiera tenerte entre mis brazos y abrazarte tal fuerte que nos fundamos en el crisol de amor para no separarnos jamás.
Mas sé que esto ya no es posible, pues mi indecisión te ha apartado, y ese sentimiento de amor por mí se ha marchado cual aguas del rio que no volverán.
No creo que logres concebir cuán duras y crueles fueron tus palabras -no me busques nunca más- palabras que calan cada fibra de mi corazón al grado de llevarme al suplicio.
Vida ya casi es media noche y no estas…
